Arqueología
Las investigaciones arqueológicas actuales cuentan con financiamiento desde 1999 del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y son desarrolladas por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Veracruzana y del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Actualmente, a pesar de la destrucción paulatina de los vestigios, debida en parte a las actividades agrícolas y la necesidad de obtener barro para la elaboración de ladrillos, se ha rescatado importante información para ampliar los conocimientos acerca de la historia de los asentamientos humanos en las tierras altas del centro de Veracruz.
El Valle de Maltrata ha sido escenario de transformaciones culturales a través de la historia, que ha presenciado el paso de viajeros, primero a pie, luego a caballo o mula, después en carreteras, ferrocarril y automóvil. Esta población fue evolucionando de diferentes maneras y dejó vestigios materiales que se han podido rescatar parcialmente.
Por estudios arqueológicos emprendidos en 1998 en Maltrata, presumimos que el valle ha sido habitado y transitado desde la época olmeca (Preclásico inferior: 1500? – 900 aC).
La primera noticia acerca de restos arqueológicos en Maltrata data de 1854, cuando se publicaron los apuntes de Manuel de Segura, realizados en 1839, que describen al Monolito I y la Estela de Tepatlasco, pero no es sino hasta 1905 cuando Leopoldo Batres describe los vestigios arquitectónicos.
En 1927 Cayetano Rodríguez Beltrán llamó la atención para que se protegieran los monolitos o se mandaran al Museo Nacional. También describe someramente varios montículos en las cercanías del monolito, en un lugar llamado “San Juan” y cerca de la barranca de Tecoac.
Arroyo Cabrera, siendo Inspector Honorario de Monumentos Prehispánicos de Veracruz, descubrió en 1931 en la cima de un cerro llamado “Tonatzin” o “La Mesita”, una “ciudadela” antigua formada por “2 pirámides, 1 montículo y 3 plazoletas”. También describió otros elementos de civilización antigua en lo que actualmente es la Colonia Heriberto Jara. Todos estos descubrimientos cayeron pronto en el olvido y fueron invadidos por la maleza.
La primera excavación la efectuó Alfonso Medellín Zenil en 1962, en el lugar conocido como “Rincón Brujo”, donde describió una docena de pirámides de sencillos cuerpos en talud, midiendo la más grande 10 metros de altura. Fue el quien retiró el monolito de su lugar y procedió a enviarlo al Museo de Xalapa, indicando que los autores de éstas obras eran los popolocas u olmecas. También destacó la presencia de una “laguna”, a 4 km al norte de Maltrata donde se había acondicionado un altar.
Después de Medellín, la zona fue nuevamente descuidada y cuando investigadores del INAH recorrieron las zonas en 1983, observaron graves deterioros por el saqueo y destrucción de los vestigios. En 1987 Reyna Robles visitó el Valle y describió tres conjuntos de montículos en el barrio llamado La Quinta y en el Rincón de Aquila.
Los estudios más recientes han sido realizados por Carlos Serrano Sánchez, Agustín García Márquez, Rubén Morante López, Yamile Lira López y Medina Chena (1998-2005).
Sitios Prehispánicos y Coloniales.- En el Valle de Maltrata existen 14 sitios prehispánicos y 4 coloniales en forma de plazas y montículos que cuentan con abundantes materiales arqueológicos. La Fig. 28 muestra un mapa con la distribución de estos sitios.
A continuación se desarrolla una breve descripción de las plazas y montículos estudiados:
1.- Sitio Aquila. Localizado al oeste, dentro del municipio de Aquila, conteniendo 42 estructuras dispersas, 22 montículos pequeños, 17 terrazas habitacionales, 2 montículos con pisos de estuco y uno con restos de un talud. Además se ha encontrado material colonial (cerámica mayólica) y una moneda de cobre fechada en 1763.
2.- Sitio Rincón de Aquila. Entre los límites municipales de Maltrata-Aquila, cerca del cerro de Zacatipan, concentra 42 montículos distribuidos en 8 conjuntos arquitectónicos. Tres de ellos forman plazas o patios, 1 tiene un juego de pelota y 4 se encuentran dispersos. Llama la atención el uso de las laderas pronunciadas como terrazas. Varios de éstos conjuntos han sido dañados, especialmente al usar las antiguas piedras para levantar muros y por actividades agrícolas. Se han encontrado huesos humanos esparcidos que pertenecen a entierros prehispánicos.
3.- Sitio en planicie, ladera norte y Tetel de Rancho Verde. Ubicado al norte del sitio 2., donde se han identificado 36 montículos incluido el Tetel de Rancho Verde, pero es posible que muchos otros hayan sido arrasados para nivelar el terreno para el cultivo. Es posible que el tetel de Rancho Verde haya contenido algunas estructuras consideradas entre las más antiguas del valle de Maltrata, pues se localizaron restos de cerámica del periodo formativo medio.
4.- Sitio al este de Rincón de Aquila. Contiene 14 montículos dispersos y desgastados por acciones de nivelación de terrenos para el cultivo. Es notoria la abundancia de artefactos de basalto como metates, manos de metate y cajetes.
5.- Sitio Teteles de la Ermita. En éste lugar hay actualmente 7 estructuras, de las cuales 4 delimitan una amplia plaza. Se encuentra al este del sitio 3, cerca de la carretera Maltrata-Aquila. Actualmente se encuentra construida una ermita sobre la plataforma principal.
6.- Sitio Los Barriales. Ubicado entre los caminos a Zacatipan y Zacatonal, está constituido de 2 asentamientos. Gran parte de los terrenos son usados para la extracción de barro destinado a la fabricación de ladrillos, de donde deriva el nombre del sitio. Los barriales han sido excavados hasta 3 metros de profundidad y han dejado expuesto mucho material arqueológico, fundamentalmente cerámica del periodo Preclásico medio y superior.
7.- Sitio Teteles de los Barriales. Junto a la vereda que conduce a la congregación de Zacatonal, en el piso del valle se distinguen tres teteles muy destruidos, alrededor de los cuales se encontró material asociado con el periodo Posclásico. En 1999 se encontró un recipiente de estuco encontrado por unos trabajadores.
8.- Teteles en el Camino a Zacatonal. En otra ladera ubicada al sur del área antes mencionada, se identificaron 3 montículos de poca altura entre los cuales se reconocen 2 plataformas, 1 tetel en buen estado y otro que tiene un pozo de saqueo. En los alrededores se han encontrado algunos tiestos cuya temporalidad aún está por definirse.
9.- Sitio en el área urbana de Maltrata, lado oeste. En la zona urbana de Maltrata se distinguió un solo montículo con poco material arqueológico, pero estando éste constituido por tiestos de los periodos posclásico y colonial.
10.- Sitio La Mesita. Arroyo Cabrera descubrió en 1931 éstas estructuras y les dio el nombre de La Ciudadela. Solicitó al ingeniero José Reygadas Vértiz, Jefe del Departamento de Monumentos Artísticos, Arqueológicos e históricos “descombrar” el lugar para que éste pudiera ser admirado por los visitantes. La Ciudadela se encuentra en una cresta de la montaña, a unos 300 metros de altura sobre el Valle de Maltrata, en un sitio verdaderamente estratégico. Está constituida de 2 pirámides, 1 montículo y 3 plazoletas, con algunas escalinatas que se distinguen claramente. Actualmente se observa una capilla construida sobre el lugar, y en los alrededores se ha encontrado abundante material cerámico. Si se asocia con el Monolito I, es posible que este sitio corresponda al periodo Epiclásico.
11.- Sitio Rincón Brujo. Ubicado al norte de Maltrata, al pie del cerro La Mesita, ocupa terrenos de cultivo y una parte de la zona urbana. Consta de 3 montículos que delimitan una plaza, otros 3 montículos dispersos, 10 montículos pequeños entre 52 terrazas y 11 muros verticales de contención recubiertos de estuco y de hierba seca. Gran parte de estos vestigios han sido destruidos por las actividades agrícolas y de urbanización, aunque han logrado describirse gracias a la abundancia de material prehispánico (obsidiana, cerámica mayólica y otros materiales). Es aquí donde existe el lugar conocido como La Ciénega, que hace pocos años se inundaba y que en tiempos antiguos formaba una laguna, que posiblemente sustente uno de los nombres de Maltrata, y a orillas del cual se descubrió el Monolito I, que se describe más adelante. Asimismo hay una construcción de adobe con murales al fresco deshabitada.
12.- Sitio en el Tetel de El calvario. La capilla de El Calvario está construida sobre un montículo antiguo dentro de la zona urbana de Maltrata, alrededor del cual, sin embargo, se ha recolectado poco material arqueológico.
13.- Sitio Tetel en la Barranca Apiaxco. localizado al sur de Maltrata. Aunque Betancourt mencionó la existencia de 2 montículos piramidales, hoy sólo se identifica uno. El área ha sido afectada por cultivos y barriales, aunque todavía existe abundante material arqueológico y evidencias de muros de contención. Sobre el montículo, el propietario del lugar construyó una capilla y una pirámide hueca, el resto del lugar está cubierto de vegetación.
14.- Sitio Tepeyacatitla. Localizado al este, donde hoy se encuentra la Colonia Heriberto Jara, durante la época colonial fue un paraje habitado por indios. Significa “donde abundan los cerros de punta”. Está compuesto de 4 estructuras, con muros de piedra y restos de pisos de estuco, y en él se ha localizado abundante material arqueológico.
15.- Los Reyes Aquila. Se ubica alrededor de la iglesia de Santa María Aquila, y en él se encontró cerámica mayólica y una moneda de cobre fechada en 1763.
16.- Sitio Palos Descascarados. Este lugar puede encontrarse al norte del sitio prehispánico Rincón de Aquila, donde se ha registrado cerámica mayólica de los siglos XVI, XVII y XVIII, además de restos de una construcción de adobe.
17.- Sitio Parroquia de San Pedro Apóstol. Se define por el material colonial encontrado alrededor de la Parroquia y por los entierros rescatados en el atrio de la misma. El área que rodea la Parroquia se considera como la parte principal de la población durante el inicio de la Colonia, así como donde debería ubicarse el mesón.
18.- Sitio Vecindario de Maltrata. En gran parte de los terrenos de la actual villa de Maltrata se encontró material cerámico vidriado, específicamente cerámica mayólica del siglo XVI hasta el XVIII, aunque la abundancia se concentra al norte del poblado, en el sitio Rincón Brujo o sección primera. En la avenida Melchor Ocampo se encontraron unos paredones de adobe con pintura al fresco, igual que en unos terrenos de cultivo, en una casa conocida como La quinta.
Otros Vestigios Prehispánicos.- Además de éstos sitios, se han realizado recorridos en las zonas montañosas que rodean el valle de Maltrata y excavaciones de pozos en diversas partes de la zona urbana, que han permitido hallar montículos y materiales arqueológicos adicionales en Cumbres de Aquila, en Tebernal, en los cerros Zacatonal y Xochio, en Cruztitla y en el cementerio de Cumbres de Aquila.
También se documentaron 6 calzadas prehispánicas de piedra laja: una ubicada hacia el noroeste de Aquila, otra que va de los tepetates hacia Boca del Monte atravesando el deslave abajo del puente Wimmer, una más al noroeste de Rincón Brujo, la cuarta sobre el camino a Zacatipan y 2 en la colonia Heriberto Jara, paralelas al camino asfaltado.
Asimismo, se han identificado tres trincheras que posiblemente se utilizaron durante los movimientos armados de la primera mitad del Siglo XX: dos en forma circular en el camino hacia la Cueva del Cuarzo y una de forma cuadrada en la ladera norte de Los Tepetates, cerca de la vía del tren hoy en desuso.
El Monolito I, la Pieza más Famosa de Maltrata.- En Rincón Brujo existieron al menos dos grandes rocas con grabados. El más grande, denominado Monolito I, cuya primera descripción data de 1905 y que en 1961 fue trasladado al Museo de Jalapa, pesa más de 25 tonelada, mide 1.8 m de altura, y data de entre los años 600 y 900 dC, poco después del colapso de Teotihuacan, pareciendo ser una obra de la cultura olmeca xicalanca.
En la cara norte aparece una mujer arrodillada y ricamente ataviada (que algunos llaman Miquiztli), ofreciéndole algo a otro personaje y con el símbolo de la palabra. En el ángulo inferior izquierdo vemos el glifo Siete Conejo, justo debajo de ella otro glifo ilegible y entre ambos personajes el símbolo Ocho Conejo. El personaje que se encuentra de pie frente a la mujer es un hombre (denominado Tochtli), con un adorno de plumas en la cabeza, maxtlatl y sandalias, así como un escudo y una especie de vara larga que en un extremo tiene plumas y en el otro parece humear.
No se ha logrado interpretar por completo el mensaje que estos dibujos representan, porque además de que algunos símbolos han desaparecido, la otra piedra, que podría ser su complemento, es desconocida. Sin embargo, la presencia de la mujer en la cara norte del Monolito I evoca culturas mayas, donde un alto dignatario recibe el poder de manos de su esposa o de su madre.
Aparentemente, la parroquia tuvo cuatro etapas constructivas; la primera etapa es la que mencionamos anteriormente, la segunda, del siglo XVII, habría sido una pequeña iglesia del llamado estilo tequitqui. La tercera etapa es representada por la actual nave central, que para 1746, ya se encontraba terminada. La cuarta etapa fue construida durante el siglo XIX, cuando se edificó la torre, la sacristía y posiblemente el sagrario. Esta base concluye la barda atrial y el arco de acceso, que fueron terminados en 1912.
La Parroquia es de una planta en forma de cruz latina, de una sola nave, con cúpula circular en el crucero, característica del siglo XVIII. La fachada es de estilo barroco con acceso de arco de medio punto, dos nichos a los costados vacíos, un nicho en la parte alta y al centro con una imagen del bulto del santo patrono San Pedro Apóstol.
En el interior se encuentran bellos retablos de estilo barroco y neoclásico, del siglo XVIII y XIX y oleos de un gran valor artístico. En el atrio se encuentra un reloj de sol, hecho de piedra en la época de la colonia. La Parroquia de San Pedro Apóstol siempre se ha mantenido en pie, a pesar de que a través de su historia ha sufrido las consecuencias de fenómenos naturales.
Actualizado (Domingo, 20 de Febrero de 2011 20:17)


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